La velocidad de los neutrinos. Un buen resumen del estado de la cuestión

Los neutrinos han dado mucho que hablar, y que escribir, en las últimas semanas. Estas pequeñísimas partículas sin carga eléctrica y casi sin masa, que en estos momentos están atravesando a la Tierra de lado a lado sin chocar con nada, por supuesto también nos atraviesan a nosotros continuamente millones de neutrinos sin que nos enteremos, son sin embargo importantes en el conocimiento del universo. Además una experiencia en la que se ha medido la velocidad del desplazamiento de los neutrinos parece entrar en contradicción con la teoría de la Relatividad de Einstein.  Después de los titulares sensacionalistas de los periódicos llega el momento de analizar con tranquilidad el estado de la cuestión.

El investigador AMADOR MENÉNDEZ del ITMA y del Instituto Tecnológico de Massachusetts ha escrito un interesante artículo sobre este tema:

Un experimento del CERN afirma haber detectado neutrinos que podrían haber viajado más rápido que la luz. De confirmarse este hallazgo, sería algo realmente revolucionario. Quizá no tenga muchas aplicaciones prácticas inmediatas, pero de alguna forma cambiaría nuestra forma de entender el Universo. No obstante, afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias y también sutiles interpretaciones.

Richard Feynman afirmaba: «Allí, al fondo, hay sitio de sobra». Efectivamente, en las intimidades de la materia hay sitio de sobra, incluso para los errores. El experimento afirma que las diminutas partículas viajaron 730 kilómetros -la distancia que separa el CERN de Ginebra del laboratorio italiano Gran Sasso- y que lo hicieron 60 nanosegundos más rápido que la luz, que emplearía un tiempo de 2,4 milisegundos. Pero mientras la llegada de los neutrinos a Italia puede establecerse con suma precisión, no sucede lo mismo con su salida en el CERN. Los neutrinos podrían «haberse escapado de los tacos de salida». Son partículas casi sin masa, a las que no les gusta interaccionar con nada y escapan rápidamente de todo, por lo que podrían haber protagonizado una «salida nula». No sería la primera vez

Los neutrinos viajan desde el CERN hasta el Gran Sasso bajo tierra, atravesando los Apeninos

Las supernovas son explosiones de estrellas. Cuando se produce una de esas violentas explosiones, la materia se rompe en trozos muy pequeños como neutrinos. Éstos deben escapar de la estrella que explotó casi de inmediato, puesto que apenas se «relacionan» con el resto de la materia, son partículas «muy poco sociales». A la luz, sin embargo, le lleva unas tres horas escapar de la supernova. Y esto fue lo que se midió en año 1987, cuando millones de neutrinos llegaron a nuestro planeta tres horas antes que la luz de la difunta estrella.

Volviendo al símil atlético, también cabe la posibilidad de que los neutrinos hayan cambiado de calle y hayan atajado. Los teóricos postulan la existencia de otras dimensiones. Es posible que los neutrinos hayan optado por una dimensión diferente y que hayan viajado algo menos de 730 kilómetros. De ser así, no es que hayan viajado más rápido que la luz, sino que han recorrido menos distancia.

Por supuesto, también es posible que los neutrinos ni hayan protagonizado una salida nula ni hayan atajado y que realmente hayan sido los más rápidos. De momento, todo son conjeturas un tanto arriesgadas en un mundo subatómico, donde las leyes de la física son diferentes de aquellas a las que estamos habituados. Ya hay quien pone en tela de juicio la teoría de la relatividad de Einstein. De momento, no tiremos los libros de Física a la papelera, seamos prudentes. En cualquier caso, sea lo que sea, ¡se abre otro fascinante capítulo en la historia de la Física!”

Este artículo ha sido publicado en: http://www.lne.es/sociedad-cultura/2011/09/24/neutrinos-tramposos-o-veloces/1133346.html

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